I. La relación de las profecías en el evangelio.
A. La profecía con relación a Mateo 24.
1.
Respuesta a las tres preguntas de los discípulos.
Tres escritores del evangelio
escriben la misma profecía sobre el fin del tiempo hablada por Jesús. Esta
contiene tres respuestas a tres preguntas que hicieron los discípulos a Jesús: Pedro,
Jacobo, Juan y Andrés, al salir del templo y se iba al
monte de los olivos. Le preguntaron: ¿Cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu
venida, y del fin del siglo?
La primera respuesta que
le da Jesús se refiere a la destrucción del templo de Jerusalén. Se cumple en el año 70 con Tito Vespasiano.
En la segunda y en la tercera, como respuesta, les da una serie de
advertencias y de señales, para que estén atentos cuando esto suceda.
2. La profecía
de Daniel y la de Jesús.
De acuerdo a lo que habla
el profeta Daniel nos dice:
Luego el pueblo de un príncipe que está por venir
destruirá la ciudad y el santuario. La destrucción vendrá muy repentina como
una inundación. Y habrá destrucción hasta el fin de la guerra. Daniel 9:26.
Estas especificaciones de Daniel refieren a lo que
dijo Jesús sobre la destrucción del templo de Jerusalén de los romanos.
B. El tiempo del principio de dolores.
Tanto
Mateo como Marcos nos habla del principio de dolores previo a la tribulación. Y
antes de la destrucción de Jerusalén. Jesús habla de un tiempo en que se verán
las señales, pero les advierte que todavía no será el fin.
1. La guerras
y rumores de guerra.
Sobre
las señales le responde: Habrá un malestar generalizado de guerras y rumores,
pandemias, desastres naturales, terremotos. Pero les advierte todavía no será
el fin.
En ese momento es que les indica,
que no terminará el siglo hasta que estas cosas sucedan. Al igual al siglo
cuando se termine el fin de la guerra, que habló Daniel. Desde la destrucción
del Templo de los romanos. Que señala el año 1949, cuando se termine la guerra y
admiten a Israel como estado, como predijo Isaías.
Pero les advierte que nadie los
engañe. En los dos tiempos. Desde que se destruye el templo hasta que se acabe
la guerra. Luego desde ese momento hasta acercarse el tiempo del fin. Siempre ha
habido guerra y rumores. Pero Jesús les dice que miren que nadie los engañe. Y
les señala que el tiempo realmente cuando comienza el fin, es cuando se levante
nación contra nación y reino contra reino. A partir de este momento es que
empieza el principio de dolores.
2. Se levantará nación y reino unos contra
otro.
Los
tres escritores del evangelio coinciden, que el tiempo del fin sucederá cuando
se levanta
nación contra nación, y reino contra reino; habrá pandemias, hambres, y
terremotos en diferentes lugares.
Todo
esto será
principio de dolores.
3. El principio
de dolores.
Luego Jesús indica en la
respuesta del tiempo del fin, un principio de dolores, mencionado en el
evangelio. En ese momento es que les
dice, que nadie los engañe. Y si les dicen: Mira esta allá o esta acá, no lo
sigan, ni vallan tras de ellos.
Porque
vendrán
muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán.
C. El tiempo de la tribulación.
1. En la
tribulación, los matarán y aborrecerán.
La
tribulación comenzará en el gobierno mundial del anticristo. El evangelio de
Mateo y Marcos advierte del falso Cristo. En ese tiempo, les indica Jesús que los
entregarán
a tribulación, los matarán, y serán aborrecidos de todas las gentes por causa
de mi Nombre.
Muchos
tropezarán
en ese momento, se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán.
2. Habrá
muchos falsos profetas.
Muchos
falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos.
3. Se
multiplicará la maldad.
Y
por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.
Pero
el que persevere hasta el fin, éste será salvo.
4. Se
predicará el evangelio en todo el mundo.
Será predicado este
evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y
en ese momento vendrá el fin.
D. La abominación desoladora.
1.
Jerusalén será destruida abominablemente.
Por
tanto, cuando vean
en el lugar santo; en Jerusalén. La abominación desoladora de que habló el
profeta Daniel (el que lee, entienda). Lucas 21:21; Daniel 12:11.
2. Huir
rápidamente a los judíos en la tierra santa.
En
ese momento los que estén en Judea, huyan a los montes.
El
que esté
en la azotea, salga corriendo sin tomar algo de su casa.
El
que esté
en el campo, no se devuelva para tomar su abrigo.
3.
Cuídense las embarazadas en ese tiempo.
Pero
¡ay
de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días!
Oren,
para que la huida no sea en invierno ni en día de reposo.
4. Tribulación
como nunca ha habido, ni la habrá.
Porque
habrá
en ese momento una gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio
del mundo hasta ahora, ni la habrá.
5. Los
días serán acortados.
Si
aquellos días
no fuesen acortados, nadie sería salvo; más por causa de los escogidos,
aquellos días serán acortados.
6. Falsos
Cristo, profetas y haciendo prodigios.
En
ese momento, si alguno les dice: Mira aquí está el Cristo, o mira, allí
está, no lo crean.
Porque
se levantarán
falsos Cristo, y falsos profetas, harán grandes señales y prodigios, de tal
manera que engañarán, si fuese posible, aun a los escogidos.
Ya
se los he dicho antes.
Así que, si les dicen:
Mira, está en el desierto, no salgan; o mira, está en los auditorios, no lo
crean.
Porque
como el relámpago
que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la
venida del Hijo del Hombre.
Porque
dondequiera que estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas.
7. La
venida de Jesús después de la tribulación.
Inmediatamente
después
de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, la luna no dará su
resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos
serán conmovidas.
En
ese momento aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y en ese tiempo
se lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre
viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.
8. Los
144.000 escogidos en la tribulación.
Enviará sus ángeles con gran
voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un
extremo del cielo hasta el otro.
9. La
restauración de Israel después de la tribulación.
Al regreso de Jesús. En la gran tribulación cuando el
sol se oscurezca, y no brille la luna, las naciones rodeen a Jerusalén, para la
batalla en Megido o Armagedón. Y los judíos vean ese evento, se recordarán todo
lo dicho por los profetas, y buscarán información. Clamarán a su nombre, y abra
muchos judíos que creerán al Señor en ese tiempo, y otras muchas gentes. Cuando
vean todos estos sucesos ocurrir.
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