Introducción
Juan en el Apocalipsis
describe una visión. Esta visión cronológicamente se ubica en los tres y medio
años antes de la venida de Jesús en gloria.
¿Por qué son tres y
medio? Porque en el apocalipsis, se menciona un tiempo en que sucederán los
hechos de 1260 días. También se habla de 42 meses, que serían igual 1260 días. Que
serían un aproximado de 3 años y medio.
En este momento se da la
señal de la luna, una al comienzo de la tribulación y una al final, tal como lo
predice el profeta Joel. Esto también abarca un periodo de tres años y medio
aproximado, en el cumplimiento de esta señal.
De igual forma el
profeta Daniel habla de dos fechas, en las cuales la última da la
bienaventuranza del que llegue a 1335 días referente a el último tiempo. Con
una línea de tiempo desde que Israel fue aceptado por la ONU como Nación, y
declarado Estado independiente. Años 1947 a 1949. Este periodo de tiempo
corresponde a la última generación que verá al Señor.
Esta fecha corresponde
al tiempo de la última generación, que verá al Señor en las nubes, se encuentra
en la edad de 75 a 77.
Al comienzo de los 3
años y medio, se desenlazan todos los sucesos que habla el Apocalipsis. Se
dividen en tres etapas. Después que Juan ve la gloria de Dios. La señal de la
luna de sangre, y la apertura de los sellos por el cordero, refiriéndose al
Señor Jesús.
En un primer momento
cuando se desatan los sellos, posiblemente ya ha sucedido el arrebatamiento.
Por la visión de Juan de la multitud de toda lengua, raza y nación que ve
adorando frente al trono y el cordero. Y por la profecía de Isaías que dice que
él los arrebatará, cuando comiencen a suceder todas estas cosas.
En un segundo momento,
comienzan a la par de desatarse los sellos, el Juicio a Israel, que tendrá
lugar en un principio de dolores, que menciona el Señor Jesús, con la
persecución o tribulación a todos los judíos en el mundo, por parte de la
bestia o anticristo o gobernador mundial. En este momento, es cuando el
gobierno mundial, por parte de la bestia, después de la guerra toma el dominio
mundial. Este será el principal presidente de un país europeo, posiblemente de
Ucrania. Que traerá una supuesta paz, solucionando todos los problemas causados
por la guerra y por los desastres naturales que estarán pasando en el mundo.
En este momento, cuando
se pronuncia la paz, inmediatamente tiene lugar la persecución de los santos, o
tribulación de los judíos. Esta es la última prueba para que reconozcan a Jesús
como el Mesías prometido. Porque la persecución será por causa de su nombre,
como dice Apocalipsis.
Entre tanto, en el mundo
estará sucediendo una serie de acontecimientos ya descritos por los profetas en
las Escrituras y por Jesús en su evangelio. Estos tendrán lugar en la tierra
con diversos desastres naturales como nunca se había visto en la historia.
Luego después que sean
perseguido los judíos, y se complete el número de los salvados de las primicias
de Israel 144000 salvados. En este tiempo también sucederá una gran prueba y
tribulación para el mundo con hambre, pestilencia y todo tipo de desastres.
Donde el anticristo gobernará pidiendo adoración e imponiendo su marca para
comprar los bienes y servicios. Por lo cual todos los que creen en Jesús serán
afligidos al no quererse colocar la marca de la bestia ni adorarla. Estos serán
los que creen en Jesús, pero son sincretistas, politeístas. Y también para los
que no estuvieron firmes, ni fueron fieles en creer en Jesús y lo negaron de
muchas maneras, colocando sus obras antes que las obras de Jesús, socavando su
nombre por las organizaciones. Para ellos sucederá esta última prueba, para que
en este tiempo se decidan si verdaderamente creen en Jesús o en sus ídolos.
Porque Dios es espíritu y debe adorar en Espíritu y en verdad, y Dios no
comparte su gloria con nadie.
Por ese motivo se
escribe el Apocalipsis y se hace un llamado a las 7 iglesias, para que
reflexionen y no pase por este momento tan crítico en la historia humana del
juicio de Dios sobre la tierra.
Luego sucederá un tercer
y último momento, que se refiere al juicio que Dios hace sobre la tierra, sobre
el gobierno de cada país, sobre los que los dirigen, sobre toda la humanidad y
ser vivo. Sucediendo más catástrofes mundialmente.
En el sentido, que todo
el sustento que Dios ha proporcionado durante todos los siglos será quitado.
Todo lo que ha gozado la humanidad y los gobiernos en los países con todos sus
recursos naturales, perecerá. Es decir, el agua, tanto de las fuentes fluviales,
como de los ríos y mares, con sus minerales, y alimentación que producen sin
ningún costo de producción. Todo esto le será quitado. La vegetación natural
sobre el pulmón del mundo se quemará. El aire de la atmósfera será quitado del
mundo. La luz del sol y el resplandor de la luna. Toda ave, todo animal de
cacería, y toda bestia de que se alimentan a muchos morirá por diversas causas,
así como se morirá todo el ganado.
Esto sucederá en la
tercera parte del mundo, por no reconocer que solo Dios los sustenta. Con toda
esta devastación, sucederá que se aliarán los países que queden aún todavía,
para venir en contra de Israel, y apoderarse de sus recursos, porque ellos
serán resguardados. Allí vendrá sobre ellos la destrucción final, cuando los
ejércitos de la tierra se reúnan contra Jerusalén. Esta guerra no será por la
energía, sino por su tierra, sus bienes y su progreso, por el mal pensamiento
que tendrá el gobernador mundial o la bestia.
En ese momento, es que dice el Señor, en el evangelio que cuando vean a Jerusalén rodeada de ejércitos, es la hora de saber que ha llegado el fin, y su regreso inminente a esta tierra. Para pelear por Israel y tomar posesión de ella, y reinar por mil años. Después de estos mil años será el reino de los cielos.
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